Escritorio con documentos sellados para decidir entre traducción jurada o simple

Traducción jurada o traducción simple: ¿cuál necesitas?

Necesitáis una traducción jurada cuando el documento se va a presentar ante un organismo oficial que la exige, como Extranjería, el Registro Civil, una notaría o un juzgado. En los demás casos, una traducción simple hecha por un profesional cumple su función y sale más barata. Lo que decide, por tanto, no es el tipo de documento, sino quién lo recibe y para qué trámite. Un mismo contrato puede requerir una versión jurada para el notario y una simple para vuestro abogado. Por eso conviene verificar dos cosas antes de pagar: lo que pide el organismo y la habilitación del traductor.

En resumen

  • La jurada cuesta, de forma orientativa, entre 30 € y 70 € por página, con un recargo del 30 % al 50 % si es urgente.
  • El plazo estándar ronda una semana. La entrega en 24 horas existe, aunque se paga.
  • La apostilla de La Haya legaliza el documento original, no la traducción.
  • Una traducción «certificada» por una agencia no tiene carácter oficial en España.

Traducción jurada y traducción simple: diferencias en un vistazo

La jurada incorpora la firma y el sello del traductor jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC), además de una certificación de fidelidad al original. Ese profesional responde legalmente de la exactitud del texto. La simple puede tener idéntica calidad, pero carece de esa certificación.

CriterioTraducción juradaTraducción simple
ValidezOficial ante organismos públicosUso privado o interno
Quién la firmaTraductor jurado del MAECTraductor profesional, sin firma oficial
FormatoPapel sellado o PDF con firma electrónicaLibre
Precio orientativo30-70 € por páginaNormalmente inferior
PlazoUna semana; 24 h con recargoSegún volumen

La traducción jurada con firma electrónica también es válida en España. Una nota de la Oficina de Interpretación de Lenguas del 6 de abril de 2020 la admite con los sistemas del artículo 10 de la Ley 39/2015, siempre que conserve sello, firma, certificación y copia del original. Ahora bien, una firma manuscrita escaneada no sirve. Además, si imprimís el PDF, la firma deja de verificarse; para entregarlo en papel hay que generar una copia con código de verificación en el servicio VALIDe. Algunos países extracomunitarios, eso sí, siguen exigiendo el papel. Tenéis el detalle en estos requisitos de formato de una traducción jurada.

¿Cuándo necesitas una traducción jurada?

Si un organismo público va a dar efectos legales al documento, casi siempre os pedirá la versión jurada. Que se trate de un contrato o una sentencia no lo determina por sí solo: lo determina el destinatario.

Documentos y trámites que suelen exigirla

En los procesos que acompaño, estos son los más habituales:

  • Trámites de extranjería y nacionalidad: partidas de nacimiento, certificados de matrimonio o certificado de antecedentes penales.
  • Registro Civil: inscripción de matrimonios, nacimientos o divorcios extranjeros.
  • Homologación de títulos académicos: título y expediente.
  • Notarías y juzgados: poderes, escrituras, testamentos y documentación procesal.
  • Empresas: estatutos o certificados del Registro Mercantil, la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

¿Y si la traducción se hizo en otro país de la Unión Europea? El Reglamento (UE) 2016/1191, aplicable desde el 16 de febrero de 2019, obliga a aceptar las traducciones certificadas realizadas por una persona cualificada en otro Estado miembro. Sin embargo, solo afecta a los documentos públicos incluidos en su ámbito. Fuera de ese marco, la Administración española puede rechazar una traducción extranjera. Así que, antes de traer una traducción hecha en Alemania o en Italia, preguntad al organismo si la admitirá. Os ahorraréis pagar dos veces.

¿Cuándo basta con una traducción simple?

La simple es suficiente cuando el documento sirve para entender, revisar o negociar, y nadie os exige carácter oficial. Por ejemplo:

  • Contratos que vuestro asesor va a analizar internamente.
  • Documentación de una due diligence: anexos, informes, correspondencia.
  • Borradores de una negociación internacional.
  • Contenido web, catálogos, manuales o fichas técnicas.

Simple no significa menos rigurosa. Un texto legal necesita igualmente un especialista en traducción jurídica, aunque no lleve sello. De hecho, jurar cada borrador de una negociación supone un gasto inútil. Si más adelante la versión final debe presentarse ante una autoridad, entonces sí encargaréis la jurada de ese documento concreto.

Jurada, certificada, jurídica y apostilla: no son lo mismo

La traducción jurídica se define por el tema, no por la validez: cualquier traductor especializado en derecho puede hacerla. Toda jurada de un texto legal es jurídica, pero no al revés. La llamada «certificada», en cambio, suele ser una traducción simple que una agencia avala con su membrete; en España no tiene carácter oficial, como explicamos en esta guía sobre si una traducción certificada sirve para un trámite oficial.

La apostilla de La Haya legaliza el documento original entre países del Convenio de La Haya; si el país no lo firmó, la legalización sigue otra vía. Muchos trámites piden ambas cosas, y buena parte de los rechazos vienen del original sin legalizar, no de la traducción.

Para presentar documentos españoles fuera, mandan las reglas del país de destino. Alemania trabaja con traductores reconocidos por sus tribunales; Francia, con traductores inscritos ante un tribunal francés. El Reino Unido acepta traducciones certificadas con los datos del traductor, mientras que Australia exige acreditación NAATI o legalización consular. Algunas embajadas solo admiten traductores locales, de modo que conviene confirmarlo antes de encargar nada.

Cómo comprobar qué te exigen y si el traductor está habilitado

Pedid al organismo, mejor por escrito, qué tipo de traducción admite. Después, comprobad al traductor. La Oficina de Interpretación de Lenguas publica el listado oficial de traductores e intérpretes jurados en PDF, ordenado por idioma y provincia, con nombre y número de carné. El MAEC ofrece también un buscador en línea que filtra por idioma y localidad. Comparad esos datos con el sello y fijaos en el idioma: cada traductor solo puede jurar en las lenguas de su nombramiento. El listado conserva a todos los habilitados, estén o no en activo, así que prueba la habilitación, no la disponibilidad. Más detalles sobre cómo se nombra al traductor jurado.

Checklist antes de pagar:

  • Confirmad si el organismo pide jurada y si acepta PDF con firma electrónica.
  • Apostillad o legalizad el original antes de traducirlo, si hace falta.
  • Verificad nombre, número e idioma del traductor en la lista del MAEC.
  • Revisad la antigüedad máxima exigida al documento original.
  • Pedid presupuesto con plazo y posible recargo por urgencia.

FAQ

¿Cuánto suele costar un traductor jurado?

El precio de la traducción jurada por página oscila, de forma orientativa, entre 30 € y 70 €. Muchos profesionales cobran por palabra: unos 0,12 € para inglés o francés y algo más para alemán o italiano. Los idiomas menos demandados encarecen la tarifa, y la urgencia añade entre un 30 % y un 50 %. Agrupar varios documentos en un mismo pedido suele reducir el coste por documento.

¿Cuánto se tarda en hacer una traducción jurada?

El plazo estándar ronda una semana, aunque depende de la extensión, del idioma y del formato de entrega. Para certificados cortos se puede pedir entrega en 24 horas, con recargo. El envío en papel por mensajería suma algún día; el PDF con firma electrónica lo evita. Vuestro siguiente paso: escanead el documento y enviadlo para pedir presupuesto, indicando país, organismo y fecha límite del trámite.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catorce + catorce =

Scroll al inicio
Dixon Lenguas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.