Traductor jurado sellando un documento oficial, ejemplo de quién puede hacer traducción jurada

¿Quién puede hacer una traducción jurada en España?

En España, solo puede firmar una traducción jurada un traductor-intérprete jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC). Además, ese profesional tiene que estar habilitado para la combinación de idiomas concreta de vuestro documento, siempre con el español como lengua de origen o de destino. Esa es la regla general, pero hay matices que deciden si un trámite sale adelante en extranjería, en el Registro Civil o ante la Agencia Tributaria. El catalán, el gallego y el euskera siguen otro camino. Las traducciones hechas fuera de España tienen su propio régimen. Y algunas figuras parecen competentes sin serlo.

En resumen

  • La habilitación va por idioma: un traductor jurado de inglés no puede firmar una traducción del árabe.
  • Ni agencias, ni gestorías, ni notarios firman por sí mismos. Siempre debe constar el traductor que responde.
  • Para catalán, gallego y euskera habilitan las comunidades autónomas desde 1992.
  • Una traducción jurada estándar cuesta entre 30 y 100 € por documento. No existe tarifa oficial.
  • El número TIJ del sello se coteja gratis en el registro oficial del MAEC.

La respuesta corta: solo un traductor-intérprete jurado nombrado por el MAEC

El nombramiento lo concede la Oficina de Interpretación de Lenguas, que depende del MAEC, y siempre se otorga para un idioma determinado. Quien tiene el título de inglés traduce del inglés al español y del español al inglés, pero nunca entre inglés e italiano. Por eso conviene confirmar la combinación exacta antes de encargar nada.

La habilitación tampoco equivale a un cargo público. El Real Decreto 724/2020 aclara que el título no convierte al traductor en funcionario ni crea vínculo con la Administración. Es un profesional independiente con una acreditación oficial.

Lo que sí le distingue es su responsabilidad. El traductor certifica que el texto es fiel y completo con tres elementos: su firma y su sello, la fórmula de certificación y la copia del documento original sellada. Ese conjunto da a la traducción jurada validez legal en los trámites ante organismos públicos. Por la misma razón, el traductor debe trasladar incluso las erratas o ambigüedades del original, sin corregirlas, porque cualquier desviación puede tener consecuencias jurídicas. Si se equivoca, responde personalmente de su trabajo. Muchos profesionales cuentan para ello con un seguro de responsabilidad civil. Si queréis conocer el alcance completo del cargo, podéis leer cómo se nombra al traductor jurado y qué funciones tiene.

Quién no puede firmar una traducción jurada aunque lo parezca

Un máster, un grado en Traducción o veinte años de experiencia no bastan. Sin nombramiento oficial, la firma no da a la traducción carácter de jurada.

Traductores titulados, agencias, gestorías y notarios

En los trámites que acompaño veo a menudo la misma confusión. Alguien encarga la traducción a una empresa solvente y da por hecho que la firma es válida. Sin embargo, lo que cuenta es quién estampa el sello.

Figura¿Firma traducción jurada?Matiz
Traductor titulado sin nombramientoNoHace traducción simple o jurídica
Agencia de traducciónNo por sí mismaVálida si firma un jurado identificado
GestoríaNoCoordina el encargo, no lo certifica
NotarioNoLa «traducción notarial» no equivale a la jurada
Traductor de certified translationNo en EspañaDeclaración propia, sin nombramiento estatal

Tampoco hay que confundir la traducción jurada con la jurídica. La segunda es una especialidad temática (contratos, demandas) y no un estatus legal. Las diferencias entre traducción jurada, oficial, certificada y simple explican por qué un trámite que exige la primera rechaza las demás.

Excepciones y casos especiales que conviene conocer

Catalán, gallego y euskera: habilitación de las comunidades autónomas

Para las lenguas cooficiales, el MAEC dejó de convocar exámenes en 1992. Desde entonces habilitan a estos traductores la Generalitat de Cataluña, la Xunta de Galicia y el Gobierno Vasco, y cada administración publica su propio registro. Por tanto, una traducción de catalán a inglés firmada por un traductor nombrado por la Generalitat sirve para muchos trámites.

Existe, no obstante, un escollo. Algunos documentos deben pasar después por el MAEC y por un consulado extranjero. En ese caso, el Ministerio no sellará la firma, porque ese traductor no figura en su listado. Solo escapan a esa limitación quienes obtuvieron el nombramiento antes de 1992. La solución habitual consiste en traducir primero al español y después al idioma de destino.

Traducciones hechas fuera de España o por misiones diplomáticas

Pensemos en una traducción firmada por un traductor jurado de otro país, por ejemplo un traducteur assermenté francés. En principio, no tiene validez automática ante la Administración española. Lo habitual es que el organismo os pida repetirla con un profesional nombrado por el MAEC, salvo que un convenio o un reconocimiento específico disponga otra cosa. Entre Estados de la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2016/1191 permite acompañar ciertos documentos de estado civil de formularios multilingües. En algunos casos, esos formularios evitan la traducción.

Las misiones diplomáticas son otra vía legítima. Para idiomas sin traductor jurado en España, la normativa prevé que la traducción oficial al español la realicen y legalicen las misiones diplomáticas correspondientes. También cabe una traducción certificada por el Ministerio de Exteriores del país de origen y validada por el consulado español allí. Eso sí, la apostilla de La Haya, regulada por el Convenio de 1961, acredita el documento original y no la traducción. Por eso se apostilla primero y se traduce después.

Cómo comprobar en dos minutos que tu traductor está habilitado

La Oficina de Interpretación de Lenguas mantiene la lista oficial de traductores jurados, y consultarla es gratis. Basta con tres pasos:

  • Entrad en el buscador de traductores e intérpretes jurados de la web del MAEC.
  • Buscad el nombre y comprobad que vuestro idioma figura entre sus habilitaciones.
  • Cotejad el número de traductor-intérprete jurado (nº TIJ) del registro con el que aparece en el sello.

Un profesional acreditado os dará ese número antes del encargo, ya que es un dato público. En cambio, desconfiad en tres situaciones: si se niegan a facilitarlo, si os ofrecen una traducción jurada entre dos idiomas extranjeros o si solo aparece el logotipo de una agencia, sin el nombre del traductor. Para lenguas cooficiales, la consulta se hace en el registro autonómico correspondiente. Si la traducción llega en PDF, revisad también que la firma electrónica corresponda a ese mismo nombre.

Qué hacer si no hay traductor jurado para tu combinación de idiomas

Primero, identificad vuestro caso. Puede que uno de los idiomas sea el español y que, simplemente, no encontréis un profesional en vuestra ciudad. Entonces, buscad en el registro sin filtrar por provincia, porque la mayoría trabaja a distancia. Para lenguas minoritarias sin ningún nombramiento en España, la alternativa prevista es la traducción oficial hecha y legalizada por la misión diplomática del país de origen.

Otro caso es el de una combinación sin español, como alemán-francés. Ningún traductor nombrado en España puede firmarla. Así pues, quedan dos opciones: acudir a un profesional acreditado en uno de esos países o recurrir a la traducción puente. Esta encadena dos traducciones juradas: una al español y otra del español al idioma final, cada una con su firma y su certificación. Ninguna norma la prohíbe, aunque duplica el tiempo y el coste. Por eso, antes de encargarla, preguntad al organismo de destino si la acepta.

Cómo se llega a ser traductor jurado en España

La vía principal es el examen del Ministerio de Asuntos Exteriores. Se convoca por idiomas, y no todos los años salen todas las lenguas. Las pruebas son eliminatorias e incluyen terminología, traducción directa e inversa y, según la modalidad, una prueba oral. El índice de aprobados es bajo. Además, en las convocatorias posteriores a 2020, los títulos de traductor jurado y de intérprete jurado se obtienen por separado.

La segunda vía es el reconocimiento de una cualificación análoga obtenida en otro Estado de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo. En ambos casos se exige la nacionalidad de uno de esos países.

Hubo también una tercera vía. Entre 1996 y 2009, ciertos licenciados en Traducción e Interpretación quedaron exentos del examen, y en el listado figuran con una L. Ese acceso ya no existe, aunque sus títulos siguen plenamente vigentes.

FAQ

¿Cuánto cuesta hacer una traducción jurada?

No existe tarifa oficial, de modo que cada traductor fija sus honorarios. Para documentos estándar, como un certificado de nacimiento, unos antecedentes penales o un diploma, el precio suele situarse entre 30 y 100 € por documento. Influyen el idioma (los más demandados resultan más asequibles), la extensión y la complejidad. El plazo habitual va de 24 a 72 horas.

¿Dónde puedo encontrar la lista de traductores jurados en España?

En la web del MAEC, dentro del apartado de la Oficina de Interpretación de Lenguas. Allí hay un buscador público y gratuito que permite filtrar por idioma y por provincia, y que muestra el número TIJ de cada profesional. Para catalán, gallego y euskera, consultad los registros de la Generalitat, la Xunta o el Gobierno Vasco.

¿Puede una agencia de traducción hacer traducciones juradas?

Puede gestionarlas, pero no firmarlas. La agencia actúa como intermediaria. La validez depende de que un traductor-intérprete jurado habilitado para ese idioma firme y selle el documento con su nombre y su número. Exigid que os identifiquen a ese profesional y comprobadlo en el registro antes de pagar.

¿Tiene validez una traducción jurada con firma electrónica?

Sí. El MAEC admite la firma electrónica conforme a la Ley 39/2015, siempre que la traducción incluya la fórmula de certificación, el sello y la copia del original. Aun así, algunos organismos y consulados siguen pidiendo papel con sello físico. Antes de encargarla, preguntad en la oficina donde vais a presentarla qué formato aceptan y revisad los requisitos de formato de una traducción jurada.

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Dixon Lenguas
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