Una traducción jurada es la versión fiel y completa de un documento en otro idioma, con carácter oficial ante la Administración española. Solo puede firmarla un traductor jurado habilitado por el MAEC para esa combinación lingüística concreta. Ante organismos españoles su validez es plena e indefinida, mientras que en el extranjero depende de lo que exija cada país. Aun así, hay detalles que deciden si vuestro expediente avanza o vuelve atrás: cómo comprobar al traductor, qué añade la apostilla y qué ocurre con las traducciones firmadas fuera de España.
En resumen
- Precio orientativo: de 30 € a 90 € por documento, con tarifa mínima en certificados breves.
- Plazo habitual: 1 a 2 días hábiles para textos cortos en inglés o francés.
- La apostilla certifica el documento original, nunca la traducción.
- El certificado de antecedentes penales caduca a los 90 días, y su traducción pierde utilidad con él.
¿Qué es una traducción jurada y en qué se diferencia de una traducción ordinaria?
La diferencia es jurídica, no de calidad. Una traducción ordinaria puede ser impecable, pero ninguna Oficina de Extranjería, Registro Civil o juzgado la admitirá. La jurada, en cambio, incorpora una declaración formal del traductor que le da validez legal ante organismos públicos. Por eso se exige para presentar documentos oficiales en otro idioma: trámites de extranjería y nacionalidad, homologación de títulos académicos, matrimonios o escrituras para el Registro Mercantil.
Para que se acepte, debe incluir:
- la firma y el sello del traductor jurado, con nombre, idioma y número;
- una certificación de fidelidad con lengua de origen, lengua de destino, lugar y fecha;
- una copia del original sellada y fechada por el traductor.
Hay un límite que conviene conocer: el traductor garantiza que la traducción refleja el original, no que su contenido sea cierto.
¿Quién puede firmar una traducción jurada en España?
Solo quien tiene el título de Traductor Jurado que otorga el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, regulado por el Real Decreto 724/2020. El nombramiento se concede para un idioma concreto, en ambas direcciones con el español. Así, un jurado de inglés no puede certificar un texto alemán. Además, la certificación UNE-EN ISO 17100 de una agencia no sustituye la habilitación individual de quien firma.
Cómo comprobar que el traductor jurado está habilitado por el MAEC
La Oficina de Interpretación de Lenguas publica en la web del MAEC un listado oficial con nombres, idiomas habilitados y, si el traductor lo autoriza, datos de contacto y situación de ejercicio. Buscad el apellido que figura en el sello y confirmad que el idioma coincide con el de vuestro documento. Después, revisad el sello: la Orden AEC/2125/2014 exige que muestre nombre, idioma, número y la mención «traductor jurado». En los expedientes que acompaño, el fallo más habitual no es un traductor falso, sino uno real que firma fuera de su idioma.
¿Qué validez tiene una traducción jurada, en papel y en formato digital?
Ante las Administraciones españolas, la traducción jurada está exenta de legalización en ambos formatos. La traducción jurada digital con firma electrónica es equivalente al papel si se entrega en PDF con firma electrónica reconocida, sello visible y certificación fechada. De hecho, la validez reside en el archivo: si lo modificáis, la firma deja de verificarse. Por tanto, guardad el PDF original y subidlo tal cual a la sede electrónica. Fuera de España, cada autoridad fija sus propias exigencias.
Traducción jurada y apostilla: qué certifica cada una
La Apostilla de La Haya acredita la autenticidad de la firma de quien expidió el documento original. Sustituye a la legalización consular entre países del Convenio de La Haya de 1961; si el país emisor no lo ha firmado, el documento sigue la vía diplomática. En la práctica, se apostilla primero y se traduce después, porque la apostilla también debe traducirse.
| Trámite | Qué certifica | Quién lo realiza |
|---|---|---|
| Traducción jurada | Fidelidad de la traducción | Traductor jurado del MAEC |
| Apostilla | Firma del documento original | Notarios o Ministerio de Justicia (en España) |
| Legalización consular | Lo mismo, fuera del Convenio | Ministerios y consulado |
¿Sirve en España una traducción jurada hecha en el extranjero?
Depende de quién la firme, no de dónde. El título del MAEC habilita con independencia de la residencia, y quienes ejercen fuera verifican su firma en una oficina consular española. Así, una traducción firmada en Rabat por un jurado del MAEC vale igual que una de Madrid. Sin embargo, la de un jurado de otro país, o una certified translation británica, no está exenta de legalización en España, y su admisión dependerá del organismo receptor. Los traductores habilitados en la UE, el EEE o Suiza pueden pedir al MAEC el reconocimiento de su cualificación; hasta obtenerlo, no firman como jurados españoles.
Precio y plazos orientativos de una traducción jurada
Una traducción jurada cuesta, en general, entre 30 € y 90 € por documento. Se suele aplicar un precio por palabra, con tarifa mínima en certificados de nacimiento o títulos. Influyen la combinación lingüística, la extensión y la urgencia del plazo de entrega.
En cuanto a plazos, un documento corto en inglés o francés tarda 1 a 2 días hábiles. Las lenguas con pocos traductores habilitados, como las nórdicas, alargan la espera. Además, según La Vanguardia, la regularización extraordinaria de 2026 ha triplicado la demanda. Antes de encargarla, pedid al organismo receptor la lista exacta de documentos y si exige apostilla.
FAQ
¿Qué tengo que hacer para ser traductor jurado?
Hay que obtener el título del MAEC para un idioma concreto, normalmente superando el examen que convoca la Oficina de Interpretación de Lenguas. Después, se verifican firma y sello en una Delegación o Subdelegación del Gobierno, o en un consulado si residís fuera, y se recibe el carné. Quienes ya estén habilitados en la UE, el EEE o Suiza pueden solicitar el reconocimiento.
¿Caduca una traducción jurada?
No. La traducción conserva su validez mientras el original siga vigente. El problema surge cuando caduca el documento: el certificado de antecedentes penales suele aceptarse solo durante 90 días. Si pedís uno nuevo, necesitaréis también una traducción nueva, y lo mismo ocurre cuando el organismo exige certificados recientes.
Soy Alejandra, lingüista computacional y consultora en servicios lingüísticos con 35 años. Me especializo en la aplicación de tecnologías del lenguaje para mejorar la comunicación y optimizar procesos lingüísticos en diversos sectores.



